viernes, 19 de marzo de 2010

Recuérdame

Alguna vez has cerrado los ojos, queriendo olvidarte dónde estas ahora? Queriendo regresar a otro momento de tu vida.. olvidándote de los ruidos que te rodean..? Queriendo recrear la sensación que tenias en algún otro momento?

Y es entonces cuando lo logras.. sientes como si hubieses regresado.. como si donde estuvieras sentado fuese esa silla que tanto añoras, esa habitación que te dejó ese recuerdo.. Sientes los ruidos, sientes las paredes del cuarto, sabes dónde estaban las cosas, ahí cuando sucedió lo mejor.. Tan sólo te faltaría abrir los ojos y estarías de vuelta ahí.. Pero abres los ojos o sientes un ruido que rompe la fantasía.. y estás de nuevo, lejos, años después.. y se acaba? Pues yo sí puedo lograrlo.

Puedo regresar, viajar, a cualquier momento de mi vida con solo cerrar los ojos y concentrarme. No es fácil, tampoco puedo permanecer por un tiempo indefinido en mis recuerdos. Lo máximo que he podido revivir han sido diez minutos aproximadamente. Esa vez lo intenté de nuevo, solo volví por a mi recuerdo por lo que seguramente fue un segundo y regrese al presente con una migraña que parecía desgarrarme el cerebro.

Pareciera que allá arriba hay algo que inclusive controla este tipo de aparentes ventajas.

Esta habilidad, también fue descubierta de una manera desagradable. Mi padre falleció cuando yo era muy niño. Llore muchas noches como cualquier chico a esa edad; pero en las primeras que pasé, recordé un momento en que me despedí de él antes de que partiera a su trabajo; y cerré los ojos. Empezando a recordar ese día que lo cambió todo.. el lugar donde estaba yo, los muebles del lugar, el calor que hacía, todo .. y ocurrió. Una vez más estaba ahí, pudiendo decir algo más. Mi padre estaba a pocos metros de mi.. , estaba por cruzar la puerta, y solo logré articular un “no te vay-“ algo que claramente no había dicho en la primera vez que viví ese momento.

Vi a mi padre empezar a voltear, y cuando estuve a punto de verle el rostro nuevamente.. regrese a mi cama; ahí, donde estaba llorándolo; tres semanas después de su muerte; con un dolor de cabeza que jamás había sentido. Castigo quizá por intentar cambiar algo ya escrito.

Días después lo confirmé, cuando mi madre parecía tener un nuevo recuerdo.

- “Ya ha pasado casi un mes.. y aun me sorprende.. Cómo así casi le dices a tu papá que no se fuera al trabajo ese día? Pareció como si hubieras sabido en ese momento lo que sucedería después..”

Medio año después quise comprobarlo. Lo logré; regresé a mi primer beso; no cambié nada. Eso parecía evitar que el dolor sea un poco menor; tan solo un poco al menos.

Otro día reviví una fiesta infantil que muchas veces recordaba a medias; me di cuenta también que el intentar cambiar algo era como caminar hasta las rodillas en cemento a punto de endurecer. Decir o hacer algo distinto era difícil. Lo más inocuo para mi y para mis recuerdos era revivir en piloto automático; como vivir una película con todos los sentidos.

Con el pasar del tiempo también encontré desventajas; como dormir. Los momentos antes de quedarme dormido empezaron a resultar peligrosos. Justamente esos momentos en que uno está con los ojos cerrados e imaginando mientras se recuerda algo que ya pasó el mismo día o hace más tiempo.

Como todo poder entonces, se podía manifestar involuntariamente. Me declaré realmente más de una vez a la misma chica, volví a gritar los mismos goles que hice jugando con mis amigos,.. pero también volvía a recibir malas noticias, a terminar relaciones con chicas que aun quería ver, discusiones muy fuertes.. re-experimentaba cosas desagradables. Inclusive una vez volví a una pelea donde solo pude recibir golpes; por segunda vez.

En contraste, algo realmente voluntario fue el regresar al momento en que un accidente que casi le quita la vida a un amigo y que también lo dejó muy herido. Regresar en el tiempo tan sólo cinco minutos al pasado, a ese mismo taxi en el que estuvimos los dos; hicieron la diferencia suficiente para que no perdiera tanta sangre y solo tuviera que usar un yeso en el brazo. Firmado ahora con dibujos y frases que contaban la suerte de resultar con una lesión tan insignificante para ese choque tan espectacular.

“Oye, mm.. mejor siéntate atrás.” – solo eso bastó.

Hice trampa una vez más. Por mi amigo. Obviamente que le siguió medio día de pensar que se me partía la cabeza de dolor. Nadie le devolvió la vida al taxista, pero mi amigo aun tenía su pierna izquierda.

Cambiar ese momento fue un punto de quiebre, luego de esa vez empecé a cerrar los ojos con mucho más cuidado, tratando de no imaginar tan vívidamente algún recuerdo. Regresaba en el tiempo involuntariamente, pero ya muy de vez en cuando.

Lamentablemente para mí, lo que sucedió con más frecuencia a partir de eso, y sin ningún aviso; fueron las migrañas intensas; que desde luego duraban mucho más de diez minutos.

Han pasado ya varios años desde que hice esa gran enmendadura.

Y hace ya casi cinco que conocí a la mujer que amo más que cualquier habilidad secreta que pueda tener. A la mujer que me hizo soportar como nunca las migrañas que irónicamente me causo el revivir el hermoso momento en que con un Sí cambió mi vida; Valeria.

Cambios. Gracias a ella siento que he sido bendecido en tantos sentidos. Me hizo abrir los ojos a tantas cosas... pero a pesar de ello sé que hay cambios que quisiera aún hacer. Pero ya no los puedo hacer.

Quisiera no encontrarme en esta cama de hospital. Quisiera que no estuvieran monitoreando la circulación sanguínea de mi cerebro buscando otro posible aneurisma..

Los doctores dicen que todo esto pudo haber empezado desde hace cinco años..

Cada vez que retrocedía en mis recuerdos, debilitaba las paredes arteriales en mi cerebro.

Valeria no necesita estas explicaciones, no deja mi mano sola por mucho tiempo desde que vinimos en la ambulancia. Ella hace mucho tiene mi corazón.

Dicen que estoy en una situación crítica, que mi vida está en manos de un milagro. Nadie lo sabrá, pero según esa lógica… un solo viaje al pasado me matará. Inclusive uno de pocos minutos..

Y es por eso que escribo esto.

Hace tres meses te perdimos... Ibas a ser el angelito que le daría aun más luz a mi vida, y nuestra vida.. Pero un descuido estúpido de mi parte; el tan sólo no ponerle gasolina al carro, costó unos pocos minutos que retrasó la llegada al hospital y provocó la falta de oxigeno en tu nacimiento. Estos meses sin ti, el recuerdo que tiene tu madre al verte llegar al mundo sin vida, y mi situación sin esperanza.. están desgarrando el alma de tu madre..

Retrocederé. A pesar de que lo que me cueste. Espero lograrlo, y quizá regresar tan solo un segundo al presente y tener como nuevo recuerdo tu cara al nacer.

Lo mejor de mi vida han sido Valeria y la noticia de su embarazo.

Son mi vida, y lo significarán realmente.

No me arrepiento. Dijeron que serías niña y escogimos de nombre Camila. No tendré años de vida para darte todas las cosas valiosas que quise, pero espero que esto haga la diferencia.

Toda mi vida manipule el tiempo, pero el tiempo me ganó.. pero tú, pequeña, le ganarás. Te amo con toda mi alma.

Un abrazo y un beso que te dure siempre; de parte de tu papá.

Nunca Adiós.

.. porque el tiempo no tiene porque dominarnos.

jueves, 4 de marzo de 2010

Para siempre

Ojala regreses antes de lo esperado. Tampoco es que te hayas ido por tanto tiempo. Dos semanas hasta hoy, y te extraño. Está de más decirlo. Pero lo repito como si fuera una muletilla en mis monólogos mentales. Siento que el verte casi todos los días es como una brisa por la mañana anunciando un día soleado pero fresco. Me has cambiado la vida; es otra verdad. Mis días que se habían vuelto una rutina perfecta pero seguro oxidada. Tan sólo con estar aquí, conmigo. Hace poco escuche tu voz. Era como me la había imaginado. Suave, como acariciando las palabras, pero transmitiendo una seguridad y autenticidad que se aprecia ya muy poco en otras. “Gracias” – fue la primera palabra que escuche de tu boca. Se la dijiste a un chico que te ayudo a cargar unas bolsas. Cómo no ibas a ser atenta y agradecida? Eres cómo te imagine.

El año pasado, cuando veía tan sólo tu piel a través de mi cortina me empezó a parecer que eras especial.. bastó con verte los ojos, esos ojos que.. – pero sobretodo tu sonrisa; que jamás es simulada .. porque tu sólo sonríes cuando hay algo meritorio para hacerlo. Sales a veces por las mañanas a correr. No por una preocupación superficial, no por afinar tu cintura.. sino porque sientes que al salir, al aire libre, al lado de los grandes parques.. estás vinculándote con algo puro, con la naturaleza.. algo tan puro, como tú. Sé que puedo estar levantándote un pedestal, pero mi vida es observar, y con lo que he visto de ti, no me puedo equivocar.

Eres una persona como pocas. Que tiene bondad, que cree en el prójimo, que ayuda sin pensar en más. Me imagino como será ser tu esposo y al mismo tiempo no me imagino cómo puede él, tu actual esposo, mantener por tanto tiempo una cara inexpresiva al verte pasar a su lado. Lo veo saliendo todas las mañanas a su trabajo, pareciendo que vive una existencia gris.. teniendo un sol radiante tan cerca.

Me has visto. Ya varias veces… de las pocas veces que he salido de esta casa tan grande.. y me has sonreído en todas ellas. No por completo, porque como ya dije, tú no exageras con el rostro. Me diste una ligera sonrisa.. suave, apenas perceptible. Un detalle increíble, sabiendo tú muy bien que soy bastante observador.

A esta hora tú siempre sales a cerrar las cortinas. Ahora que no estás las cierra tu esposo. A veces se le olvida cerrar las de la cocina. Dos veces dejó las de la sala abiertas inclusive. Despreocupado e indolente. Tan inconciente de lo que tiene al lado. Insensible a tus besos, a tus ojos.. a tu mirada. Esa mirada que.. –que sólo he visto dos veces en toda mi vida. En Norma cuando vivía, y ahora en ti.. pero tú, tú que…

Suelo escribir. Escribí tu rutina. Las flores que te gustan. Dónde te gusta comprar. Dónde pones las cosas en tu cuarto. Hace poco tuve esa oportunidad; cuando tu esposo dejó las cortinas abiertas.

Realmente no te merece.

lunes, 15 de febrero de 2010

A propósito: A cultivar!

No, no es que el Farmville ya esté inmiscuyéndose como tema principal en lo que escribo; pero seguramente fue esta palabra la que me hizo empezar a divagar con su significado. Qué cultivamos? Preguntaría de manera concreta y también metafórica. Y obviamente retórica.
Habrá que pensarlo bien. Dejando las betarragas virtuales de lado y poniendo en el recuerdo a aquellos frijolitos encima de un algodón mojado en un tarro de mermelada.. debe haber más cosas que los seres humanos esperamos ver crecer.

Supongo que se puede cultivar una amistad. Esa tan mentada palabra en estos días. Y ni siquiera en estos días. Pareciera que estos últimos años todos somos más amigables. Que bueno verdad? Lo raro es que pareciera que no hay muchos cambios en la sociedad.. quizá me equivoco. Lo que si ha cambiado es la forma de mencionar el grado de estima; ya que hay amigos; pero también hay amix, hay amixers y seguro más variaciones. El orden o la cantidad de estima asociada no la se; yo lo único que espero es ser buen amixter, como una vez me dijeron, y tener buenas personas que me acompañen en este camino. Personas que de verdad conozca y me conozcan. Como una vez me contaron que dijo Bryce Echenique; “la amistad es entender hasta lo que uno no entiende de sus amigos .. aunque joda..” es decir básicamente andar con gente que lo comprenda a uno. Punto.

En contraparte, también puede cultivarse odio. Y eso es lo peligroso. Hablando justamente desde una red social, es aquí donde podemos ver tantas formas de alimentar el odio asolapadamente y de manera tan actual. Grupos que odian la cholería del hi5, grupos que odian a los negros o a ciertas personas públicas; en los cuales mandan comentarios mostrando la verdadera crueldad que puede cultivar un ser humano cuando se lo propone o quiere ignorar esta humanidad. Grupos que odian a un desatinado conductor por haber dejado salir sus prejuicios básicos, grupos que odian a la actriz que tiene rasgos serranos. Y lo curioso del tema, es que ambos grupos tienen el mismo administrador. Punto uno; quienes se unen caen en un juego catárquico de resentimiento que al final solo quiere captar más gente para promocionar paginas de Internet en sus foros; y sigue el condicionamiento. Punto dos; quieren seguir jugando a ser una élite y vivir en una burbuja en un país donde la mayoría somos cholos? Juegan nada más a ser democráticos. Ojala la sociedad crezca, empiece a ver las semejanzas y no tener pánico agresivo con las diferencias.

Amistad y odio. Faltaría el sentimiento que un romántico pensaría sostendrá el universo; el amor. Podría hablar de cultivar una buena relación de pareja; de la comunicación abierta, de la transparencia, del saber discutir y comprender la diferencia en los géneros y entender los patrones torpes en que podemos caer tanto hombres como mujeres, pero sinceramente; perdería mucho el curso (además de sonar también contestatario y reactivo para ser un 15 de febrero) Yo los amo, dice Barney. Y parece haber hecho una buena labor el dinosaurio porque hoy en día muchos se saludan queriéndose y se extrañan mucho. Qué bueno es pensar que dentro de esas tes, cúes y emes no hay desgasto.

Pisando tierra y observando, puede verse que también se cultiva el cuerpo. Ejercicios; vano y saludable, mientras no se haga en exceso como en los casos de vigorexia o un trastorno alimenticio. La cultura de la imagen, de las fotos, ha calado tan rápido. Un punto positivo supongo será el acostumbramiento a la propia imagen, el fortalecer una autoestima, viérase como se viera quien recibe el flash de la cámara. Por mi lado, yo simplemente corro, y juego a ser Flash.

Cultivar la mente. Es algo que también parece ser una frase escuchada pero poco practicada aparentemente. Personalmente estoy regresando poco a poco a los libros, no hago muchas cosas culturosas como quisiera, una vez lo dije; pero creo (y quiero pensar) que esa inquietud se mantiene aún en mi. Observando en general; es algo que sería bueno para todos; informarnos, jamás frustrar la curiosidad con la pereza o el conformismo, leer, preguntar. Presentarnos como ignorantes para dejar de serlo, tener el valor de querer ser más en un lugar, e inclusive podría decirse que en un planeta, que parece querer siempre saber menos y simplificar.

Cultivar aficiones, aspiraciones, cultivar buenas intenciones, acciones, cultivar un espíritu de dar sin llevar la cuenta, en sí, sembrar y esperar resultados. Buenos o malos, pero serán nuevos, habremos jugado con el incierto y con fe de algo mejor. Puede ser que lo obtengamos, pero aquí está quizá lo más importante: la actitud.

Yo por mi lado me iré a cosechar mi granjita virtual. Sería interesante si pudiera cultivar cannabis ahí. Que? No, nunca he probado. La droga buelbe vruto y el mundo seguirá de cabeza, ojala hasta que se le cansen los brazos.



Atentamente,
un romántico.

martes, 2 de febrero de 2010

Tener, creer y sentir

Hoy tuve suerte; PUDE comprarme dos panes. Logre CAMBIAR unos caramelos que no vendí en la panadería. Ojala hoy consiga ALGO con que taparme para dormir, corre muchísimo viento. Espero sean periódicos como la otra vez Y que NO sean bolsas de plástico porque abrigan muy poco. No se si LO peor es el hambre o el frío. Creo que voy a dejar de comer mañana, así guardo para divertirme.. Al menos HICE de mi vida lo que quise.

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Espero que el sermón haya sido convincente. Ellos necesitaban oírlo y YO decirlo. Te pido que le des fuerza a mi espíritu cada día. NO creo en ti ciegamente como dicen, porque te VEO en los ojos de los niños, en la mano fuerte de una madre protegiendo a su hijo Y en el amor del compartir con el prójimo; intento dar cuanto TENGO.. pero pareciera que en este mundo cada vez te ven menos. Sin embargo, no tendré MIEDO porque tu mano me guiará.

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Me quedo mirando mi reflejo en el espejo. Ya tengo años sonriendo. Tengo un esposo que me adora. Me case con quien siempre quise, NO tuve uno hijo sino tres, SOY afortunada y me siento tan FELIZ. Algunas fotos colgadas en la pared enmarcadas y cientos de ellas; guardadas, confirman lo generosa que ha sido la vida conmigo. QUIERO enmarcar una más, creo que quedaría bien ahí encima de la mesita. Tantos suspiros y ya debe ser hora de almuerzo. Donde están estos enanos ahora? Estarán jugando a ESCAPAR y perderse en el jardín como la vez pasada?

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Hay días que solo pienso en escribir, y crear historias: VIVIR más. Quiza en inventar los sueños Y pesadillas que no tengo por ESTAR muy DESPIERTO.

lunes, 1 de febrero de 2010

Colección

No podía creerlo. Era un día cualquiera; sin ningún evento especial o casualidad extraña que me hubiera hecho sentir que en tan poco tiempo cambiaria mi vida; pero ahí estaba; en la azotea viendo naves de un tamaño increíble. De más de cuatro o cinco cuadras. No eran como las que uno ve en las películas; ni brillantes, ni plateadas, ni siquiera podía verse señales de tecnología incomprensible en un primer vistazo. Si tuviera que describirlas, diría que eran como grandes continentes flotantes, pedazos de tierra irregulares que al intentar focalizar mi campo visual revelaban lo que parecía ser una capa interior de metal muy gastado y quizá hasta oxidado. Será por los viajes que se yo; pero al fin de al cabo; objetos gigantes flotando encima de la ciudad.

Luego de quedarme boquiabierto por más una hora, quise bajar a ver si mis padres estaban viendo lo mismo. Al bajar las escaleras sentí un gran temor. Sentí que ya no estaba pensando en lo vivido en la azotea. Entonces en que? Al abrir la puerta vi una sombra y se me escarapelo el cuerpo. No le vi pies, estaba como flotando, y se movió hacia el cuarto que siempre le tuve miedo. Cómo podía estar pensando en fantasmas ahora?

Llegué donde mis padres, sentía que mi mente estaba siendo sobrecargada. Mi padre me vio y puso una expresión de desconcierto tan intensa que nunca le había visto antes. Sin embargo, sentía un déjà vu al ver su rostro. Me empezó a doler la cabeza, caí de rodillas y me agarre la frente, no entendía que estaba sucediendo pero sentía que mis pensamientos no eran míos, que lo que viví ahora estaba siendo escrito por alguien más, que inclusive mi vida no era mi vida. Y morí.


Al menos eso fue lo que pensé estaba sucediendo. La escena de mi padre con cara de asombro y de mi madre yendo a levantarme en cuanto sentía el suelo al caer, se desvaneció como cuando uno apaga un monitor. No sentía mis ojos; en si, no sentía nada. Pero como estaba ahí? Donde fuese que fuera ahí. Como estoy pensando? Entonces no estaba muerto?


Empecé entonces a sentir mis extremidades, no podía moverlas pero las sentí. Aun no tenía imágenes que acompañaran las sensaciones, pero me imaginaba que estaba echado. Sentí una superficie regular en mi espalda, y pensaba estar en posición horizontal. Si, estaba echado. Derepente como un instinto que parecía no haber usado en muchísimo tiempo, empecé a abrir los ojos. Sin ver a nadie escuchaba lo que parecían ser murmuros, pero no eran de personas, no eran voces ni siquiera. Recordé las naves que vi desde la azotea e inmediatamente también la sensación de déjà vu. Estaba en un lugar que me resultaba un tanto conocido, pero que era bastante extraño al mismo tiempo. Habían muchos objetos que no sabia que eran. Sin embargo no me sentí tan amenazado. A los pocos segundos; esos murmuros que sentía se escucharon mas cercanos y de repente los escuche al lado: seres que no eran humanos, sino mas bien figuras luminosas que tomaban diferentes formas en cualquier momento. Eran a veces esferas, luego se extendían en formas mas largas o proyectaban extremidades para conectarse unas con otras o para tocar todos esos objetos que estaban en ese lugar.


Parecía que se dirigían varias a mí. A hablarme? Esos murmuros ininteligibles se volvieron voz en una fracción de segundo.


No te asustes.


Escuche eso y derepente estaba muy tranquilo. Me senté, y mire ahora con mas tranquilidad mi entorno y vi varias camas - si es que se les puede llamar camas, iguales a la mía. Se veían muy cómodas, y estaban vacías. Una de esas figuras de luz, se acercó a mí, y sin tocarme sentí que me abrazó y dijo una sola palabra.


Verdad.


Vertiginosamente sentí que pensaba con más de una mente, que tenía más de un alma, que podía solucionar ecuaciones simultáneas y que estaba en todas partes al mismo tiempo. Entendí todo.


Todo lo que había vivido, por decirlo de la única manera que puede ser entendido por un humano; no fue real.


No me llamo Bruno como lo creí más de 22 años, mis padres no son mis padres, ni vivo en la calle donde vivo, ni mi piel es del mismo color al que pensaba. Es más, el planeta que recuerdo jamás lo conocí.

En ese instante, en mi mente se formaron millones de recuerdos, que realmente nunca fueron recuerdos. Vi mi infancia, me vi de bebé, de recién nacido.. y vi mi vida antes de eso.


Pude ver que fui un padre con cinco hijos, me vi como sacerdote, luego como líder político, como una revolucionaria vehemente, como un vago, un deportista, una mujer condenada, un escritor, un militar. Vi como morí, en miles de accidentes y en miles de camas de hospital; a veces solo y a veces con familia.


No tuve una vida, tuve miles; o mejor dicho; me hicieron vivir muchas vidas.


Estos seres nos encontraron, hace muchísimo tiempo, en un lugar que se parece muy poco a la Tierra que cualquier persona cree conocer. Éramos tan solo un puñado de personas. A punto de dejar de existir. Nos guardaron. Así como un biólogo hace con un insecto que piensa que es de los últimos que existen. Nos han tenido con ellos desde casi mil de años, pero tan solo han logrado que de un puñado, ahora seamos treinta y siete personas. Nos morimos rápido, siempre en menos de veinte años. Siento que nos aprecian, que nos cuidan como mascotas que requieren mucha estima y cuidados extremos.


Asumí rápidamente que su compasión es la que los hace inducirnos a un sueño casi eterno desde que nacimos hasta que morimos. Y en este sueño nos inducen a su vez imágenes, fantasías; una vida tras otra. Tan rápidamente como nuestras sinapsis de seres en extinción pueden soportar.

Todas las variaciones que pueden crearse; una tras otra, aprendiendo y olvidando. El sexo con el que nacimos, nuestros padres, nuestros hermanos, nuestros hijos; las mejores experiencias; en si, toda la vida; fue un engaño. Compasivo, quizá; pero al fin de al cabo, una mentira.


Con esta superconciencia que estaba alcanzando empecé a sentir algo más.

Estos seres luminosos que nos cuidaban aparentemente, también experimentaban con nosotros. Qué fácil fue pensar que compartían sentimientos humanos como la compasión.

Y pude entender algo de esos murmuros otra vez; ya éramos menos de treinta los que quedábamos.

Creí por un instante que quizá lo más sensato era simplemente no hacer nada.


Solo seguir viviendo esas vidas imaginarias; con aspiraciones, con enamoramientos, con temor a lo sobrenatural; creyendo en fantasmas y en extraterrestres con brazos, piernas y cabezas, con fe en algo supremo, con lo que creo que es humanidad, con ignorancia de tantas cosas..


Y derepente, como si alguien cambiara de canal en una televisión; otra vez estaba en lo que recordaba como mi vida.. pero ahora si tenia conciencia; sabia que estuve viendo a los seres luminosos hace unos minutos. Lo sabía.


Estaba en lo que parecía ser una habitación. La vi bien.. y recordé con esa superconciencia que pareció darme el despertar, que no era una habitación sino una mezcla de varias de las habitaciones de las vidas que pensé tener. Era como un cuadro surrealista de paredes entrecruzadas; puertas que no llevaban a ningún lado, marcos desproporcionados, espejos rotos, y objetos tirados en el suelo de distintas cronologías y etapas de esas vidas. Y otra vez sentí temor. Apareció algo que solo puedo denominar como monstruo por lo atemorizante, pero que en si no tenia forma. Como algo instintivo intente tirarle algo hacia donde pensé que estaba. Agarre un televisor antiguo, de los grandes, muy pesado; y sentí como la contundencia del golpe había destruido lo que fuese que estaba apareciendo. Estaba asustado; no entendía porque estaba experimentando esto. Esos seres que nos cuidaban de la extinción estaban molestos conmigo? No quisieron realmente contarme la verdad? Se les escapo de las manos algo?


Sin tener el tiempo de seguir articulando retóricas, apareció algo mucho más grande y amenazante que el monstruo anterior. Este estaba seguro que jamás lo podría vencer, ahora si estaba seguro que moriría aquí.

jueves, 14 de enero de 2010

Ciencia y fricción

Todas las personas ven un par de manchas cuando un colibrí agita las alas. Luego de lo que me pasó quise comprobarlo y vi algo diferente. Pude ver que pueden moverlas casi setenta veces en cada movimiento del segundero de mi reloj.

El tiempo pasa diferente para mí. El decirme que espere cinco minutos me hace fingir que no me aburro por una eternidad. Puedo estar a kilómetros de aquí antes de que el sonido de estas palabras deje de escucharse y que nadie lo pueda notar. No me agradaría ser una figura pública. Trabajo en las sombras y corro más rápido que la luz.

Siempre recuerdo lo que una vez dijo Harry S. Truman. “Es increíble lo que podemos lograr sino nos preocupamos quien se lleva el crédito”. Logro mucho y lo hago porque nadie me ve.

Puedo ser ese pequeño empujón de aire que salva y deja pensando a los peatones distraídos de una gran avenida.

Tampoco me ven cuando sorprendidos se dan cuenta que la casa se reconstruyó milagrosamente de la noche a la mañana luego de ser destruida por accidentes o personas injustas.

Soy la sombra que duda haber visto un asaltante cuando cree haber tenido su pistola en el bolsillo o cuando jura haberle disparado a la cabeza a su fallida victima.

Al principio me quemaba al intentar agarrar las balas en el aire, ahora sólo las desvío hacia el suelo.

Hago todos los intentos sobrehumanos e invisibles para empujar las ambulancias y evitar que estas choquen. Y que así lleguen unos segundos antes a donde puedan ayudarlos de verdad. Hacen que den más latidos a algunos corazones y yo solo les regalo el tiempo para arreglarlos. Me dieron el regalo de la velocidad. El tiempo y la distancia fueron obsequios que vinieron con la ecuación.

Sin embargo, esta vida oculta, estos actos que podrían ser falsamente calificados como hazañas si fueran conocidas; son solo acciones que cualquiera en mi lugar debería hacer. En un ahora donde las mínimas cortesías, y los actos de buena fe cada vez son más raros y tomados con suspicacia; un persona con habilidades excepcionales tiene (debe) hacerlas.

Todo esto lo escribo pensando en lo que es mi vida y en quien quisiera que fueras tú en ella. Me gustaría contarte que fui yo quien te salvó, pero quiero que sigas tranquila y que sigas pensando que jamás llego a tiempo. No creo que hayas sentido ese beso en la frente. Espero de verdad que no. Esto es lo que vivo. Solo sé que seguiré corriendo; que ya voy casi cinco segundos sentado y que tengo que irme ya.

W.

(Regresó en una milésima de segundo y agarró la nota que había escrito antes de que el lapicero que tiró cayera al suelo; se llevó este pedazo de papel con él. Al correr la nota fue quemada por la fricción del aire. A veces recuerda lo que escribió.)


lunes, 4 de enero de 2010

Sense

The white noises inside my head,

the black roads inside my soul

You think it is your voice

I think they’re just toys.

Maybe I’m talking things without any sense,

to mess the mind and ease the heart

The truth is not behind a wall

and a key is not the last.

I tried to fix my words

but I really hate the rhyme.

My world is all I have

And these words.. they’re all I’ve got.

domingo, 3 de enero de 2010

Sereno / Un regalo

No puedo dejar de temblar. No es por miedo; siempre he luchado contra el temor.

A pesar de ser menos que una hormiga en el cosmos; siempre me he rebelado contra todo lo que interfería en el control que tengo de mí mismo. Han pasado los años, he vivido muchísimo y una paradoja me matará; un movimiento constante no deja que me mueva. He perdido el control de mis movimientos. Si escribo esto lo hago con muchísima dificultad.

Ya no puedo ansiar las cosas que no puedo hacer. Pero las recuerdo y lloro. Y lo hago por dentro, porque tengo hijos, y tengo nietos. Y lo más absoluto que he aprendido de la vida es que no tiene de justa, pero el creerlo es vivir y ese es el último regalo que quiero darles a quienes amo. La fe siempre me fue escurridiza, pero la juntaría arrodillado y con gotero para dejarles algo un poco más bueno a ellos.

Tengo que pensar en regalos así; en los intangibles. Ahora solo puedo imaginarme como es que envolvía los primeros regalos que les hacía cuando estaban pequeños; esos que sacaban las sonrisas más impecables. Me llenaban de tanta alegría. Debe habérseme quedado algo de mi padre al menos. Ya entiendo porque buscaba tanto los juguetes que me gustaban. Creo que eran robots. Quisiera tanto envolver un regalo siquiera. Quisiera tanto recordar las cosas como realmente fueron. Me dicen que a veces recuerdo mal las cosas.

Extraño pararme, un simple acto que ya no puedo hacer. Recuerdo esos goles que, si bien eran escasos los domingos, me hacían ser el héroe de la canchita. Qué será de mis patas? Ya no puedo llamarlos. Con el pensamiento mil veces, pero espero que mis nietos se aparezcan para hacerme el favor de marcar el número; cada vez sus pequeñas vidas son más ocupadas. Yo lo entiendo.

Mi mano no deja de temblar y recuerdo como fueron cayéndoseme los primeros vasos de agua, de cómo me reía de mi torpeza. De cómo dejó de ser un chiste habitual para convertirse en un diagnóstico preocupante. No me siento como una vela que se va apagando románticamente de poco a poco; siento que soy una construcción a la cual sacuden sin piedad y que quedará reducida a escombros atómicos, a pesar de haber sido sólida y confiable por décadas.

Ya supongo que me reuniré pronto contigo Normita, y que dejaré a los chicos vivir una vida más tranquila. Y a tus nietos, que poco conociste, descubrir los momentos que hacen creer en la felicidad antes de envejecer. He sido feliz, creo que estoy contento, a pesar de que creo tener en este momento una lágrima bajando por mi mejilla. Es difícil (sobre-) vivir así, quiero dejar de temblar, quiero estar tranquilo. Quiero estar sereno.

Ya no sé si volveré a escribir, como bien sabes; me encantaba hacerlo.

sábado, 2 de enero de 2010

Te cuento un cuento

Cuando crezca quiero ser como mi papá; un gran médico.

Tener varios amigos. Que tengan esposas y que las traigan a comer cuando haga reuniones en mi casa. Quiero comprar también una casa así de grande. Que me conozcan como a mi papá lo conocen; como una persona muy fuerte, de carácter, pero muy noble. Quiero ganar mucha plata, para mi, para mis cosas, y para comprar cosas con mi familia y mis amigos. Caracho! todavía no empiezan los dibujos animados. Quiero haber comido muchas comidas diferentes para cuando tenga la edad que tiene mi papá; también quiero viajar a muchos países. Quiero verme bien con terno, quiero tener mil corbatas, quiero verme bien limpio con un traje blanco como el que trae mi papá cuando regresa del hospital. Quiero casarme, encontrar una mujer que me quiera así como mi mamá quiere a mi papá. Lo quiere muchísimo.

Yo quiero también mucho a mi papá y a mi mamá. Pero también quiero mucho a mis abuelos, y a Luisa, la señora que nos ayuda a cocinar; aunque a veces no prepara lo que yo quiero para almorzar. Como será ser tan alto como mi papá? Como me verá desde allá arriba? Mi mamá también es alta. Me gusta mucho almorzar con los dos y que me pregunten cosas del colegio. Quiero sacar mejores notas para que me compren el robot que yo quiero. Mi papá es muy bueno, me compró la base de los robots buenos hace tres días. Como será ser tan viejo como mi papá, como mi mamá, o como mi abuelo? Asu, es un montón de años, no se cuantos años tienen. Hablan cosas a veces que no entiendo, de dinero, de problemas, de los políticos. Yo quiero ver dibujos a veces cuando ellos hablan de esas cosas. Quiero que mi mamá cocine lasagna otra vez, le sale bien rica. Ojala regresen rápido de ese viaje, pensé que venían ayer. Ya quiero ver dibujos otra vez, ojala estén dando en la tele los de los robots. No sé porque escribo, escribo y escribo cuando no tengo nada que hacer. No me gusta escribir.

jueves, 31 de diciembre de 2009

A propósito: El tiempo dice "oe, que planes para año nuevo?"

Ya es casi el 2010 y todavía no veo los autos voladores que nos prometieron en las películas. Tampoco veo robots que ayuden en la cocina; ni trajes plateados que me hacían pensar que había platina para regalar en ese futuro de la ya desteñida ciencia ficción de los ochentas.

Ojala viva para ver más adelantos, y si no es así, puedo responderme de la misma manera que me decía a mí mismo de niño al encontrar impedimentos temporales: “No importa, al final invento la maquina del tiempo y listo” – Me gusta pensar que soy optimista.

Hace mucho dejé de ser ingenuo, aunque me encanta parecerlo. Hace unos dias hablaba con una amiga a la que valoro mucho y me dijo que ha notado buenos cambios en mí; un cambio de actitudes, que ahora tengo mejores determinaciones para conmigo mismo (aún mejores, diré). Me alegró escuchar eso realmente. Si bien hay cosas que me anclan a recuerdos, a fotos imaginarias, a nostalgias, y a tantas etiquetas mentales que marcan por año episodios de mi vida.. ya hay muchas que no quiero ni archivarlas. Y cada vez me preocupo menos.

Suena a que los años están haciendo por fin que tantas cosas se asienten. Como si fueran sustancias hipocráticas; todo mi temperamento está des-emulsificándose de otros líquidos y teniendo más claro ciertos límites. Supongo que cada vez me siento menos regido por emociones exabruptas.. claro que, sin que decirlo a modo de excusa; aún me gusta dejar ciertos hábitos, romper rutinas, y arriesgarme; pero debo (espero) haberme vuelto más listo para saber cuando hacerlo.

Estos últimos días he querido emburbujarme un poco; mi ciclo desordenado de sueño también ayuda. Sin embargo, uno no deja de estar conectado, por antonomasia: del Messenger, y por supuesto, del Facebook (ó fb, para los amigos). Y conversando, con los dedos en el teclado, de varios temas referentes a las fechas, me di cuenta que uno siente muchas veces incitación a evaluar los 365 días anteriores al último día de diciembre. Los “logros”, las cosas “por cambiar”; las determinaciones y los decretos. Veo alrededor mío gente que quiere ligar las fechas y el fin de año a Dios, a quienes tienen derrotas sentimentales frescas a cuestas; a quienes quieren un mejor trabajo, a quienes viven nuevas relaciones, etc.. ah, y veo a quienes ya saben qué harán por año nuevo.

No dejo de usar un cliché si es necesario. Y este año que pasó me ha traído cosas muy inesperadas, tanto buenas como otras en las que preferiré no ahondar para distraerme. He logrado el halago que ocupó algunas estrofas superiores (y si, descaradamente lo escribo para sentirme aún mejor), he conocido más gente (algo ineludible, pero sorpresivo paradójicamente para mí) y creo que puedo usar la palabra amistad en algunos casos. Ya para las vueltas que ha dado la tierra desde que la piso es algo poco común integrar a nuevas personas en los esquemas sociales; o mejor dicho en los “oe vaos a hacer algo?”. Simplemente por una cuestión de practicidad, cuando pasan las décadas (y voy por la tercera) uno quiere evitarse los roces de opiniones, de personalidades muy diferentes a la de uno, los sinsabores. En sí, las pruebas de compatibilidad que trae incluir gente nueva al elenco regular. Y eso que no estoy hablando de copular. En resumen; en lo social, me siento popular en un salón de colegio de enseñanza no escolarizada; 8 a 10 amigos; suficiente. Pasa el tiempo y uno prefiere algo cómodo; pantuflas que con el tiempo se vuelven a la medida.

Me he mudado este año, dejé mi cubil, mi Fortaleza de la soledad.. y ahora es más chica (ahora parece yuppie decir “mi depa”, parece nomás, la PEA parece no quererme), también ahora por la altura, de seguro que si hay un terremoto, no tendré ni tiempo de decir que me resignaré a morir, como todo buen viejo. Forever young, 18’til I die .. supongo que sólo han sido buenas canciones nomás.

No hablaré de mis relaciones personales, porque si bien este es un blog no quiero teñirlo (ya tanto) con colores de diario de quinceañera. Solo diré que fueron buenas conmigo, que cada vez más comprendo lo esencial de la mujer, su paciencia y la necesidad de esa buena dupla que se hacen con permutaciones de Xs y Ys. Claro que hay mujeres y mujeres.. en fin. Lamento no haberme enamorado tan efusivamente como otros años - quizá de eso se trata? No lo sé, pero no hubo oportunidad. Hay quienes me llamaron la atención, pero.. en fin, ya saben mi discurso. Sin novedades, todo tranquilo. Que miedo me doy a veces, yo me entiendo.

Siento que escribo mejor, que tengo más práctica. También estoy leyendo más, por lo tanto hago algo más culturoso. Envidiaba a amigos que devoraban libros de nombres rimbombantes, pero también con el tiempo (el tema principal acá, por si se quiere sacar el resaltador) me he dado cuenta que los libros dan mucho que conversar; pero para conversar hay que principalmente estar vivo, y eso es lo que cuenta: vivir más. Luego de eso; hablamos. “La vida me ha dado mucho, pero también me quitó”, aprendemos de todo (vivimos) y hay que estar receptivo para ello, analítico y sin preconcepciones. Es fácil sonar un poco rimbombante, ven? Por otro lado.. en este momento, miro al gato que me está haciendo repasar mentalmente mis cadenas E-R skinnerianas y tanto frustración me está haciendo creer que realmente tiene suerte de dominar la habilidad de respirar. Já.

Así que nosotros; a vivir un año más; a respirar nuevos aires y como buenos animales superiores que presumimos ser, habremos de aprender a entender mejor las cosas que vendrán.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Llaves

Aún no termino de mudarme, falta muy poco. Ya duermo sin embargo en otro lado, mi cama ya no está en mi cuarto (el anterior). Cuando regreso a mi antigua habitación ya parece como si fuese la ofrecida por un hotel muy barato, o una casa de muy malos acabados por ser comprada. Irracionalmente, le tengo mucha gratitud a estos ladrillos. “Es una casa de carácter, dá mucha pena traerla abajo” – dijo quien la demolerá. Al fin de al cabo, debo verla como lo qué es; ladrillo, cemento, barras de fierro, tubos y cables. Ya que estas paredes; esta casa, ha sido lo que pudo ser para cualquiera que hubiera vivido aquí; una hoja en blanco; aquí se escribió mucho (así como hace unos días literalmente escribí en mi pared como siempre lo había querido hacer) y muchas vidas se intersectaron. Lo bueno es que pasan los días y tengo algo muy claro:

Los recuerdos me los llevo, y esas son las llaves que nunca perderé.

24/12 - 11:59pm

(re-editado; clase de literatura - 1995)

Feliz navidad... es la frase que repetimos hasta el cansancio en este diciembre de “celebraciones”. Millones de viejitos gordos, e inclusive algunos barbones flacos, confundiendo el pequeño universo de un niño. Nuevos juguetes que dejan como viejas las billeteras de los padres; quizá inocentes caprichos en una noche de esperanza ciega aún en el más humilde y honrado de los hogares. Como en muchas cosas acá, las cenas también muestran una diferencia marcada; van desde un gran pavo, una fuente de puré de manzana acompañadas de ensaladas de nombres extranjeros hasta un pollito especial guardado con un panetón regalado por el jefe … con una escarapela del que ya no se quiere ver la fecha de vencimiento. Y eso solo para los que tenemos cena.

Un muchacho ya no espera al viejito barbón, sino a sus amigos, y a su enamorada para pasarla como nunca. Ya no piensa en ese gordo bonachón, no se da cuenta que este deja su forma corporea en fotos que se tomo de niño para volverse más espiritual. En eso que se apodera de algunos corazones afortunadamente. El espíritu navideño, de compartir, de amar más a todos; así como al niño que con su cumpleaños dio nombre a la fecha. Algo muy importante.

Ya este muchacho no es un niño, tiene un poco más de década y media; y se olvida de la corta distancia que alguna vez existió entre su cabeza y sus pies; se olvida de la esperanza ciega, del gordo que puede meter todo en un saco desafiando las leyes del espacio y la física. Ese viejo bonachón que tan feliz estaba de estar vivo en la mente infantil, se vuelve adorno para colgar; en gracia de ingenuos y de tontos niños. Ya la cena no es rica tampoco, es una demora; ya no se para ni un rato frente al nacimiento ignorando el porque de tanta demora para abrir los regalos que hay debajo del árbol. Antes decoraba el árbol, ahora aparece decorado y no pregunta ni quien lo hizo. Para eso hay gente que tiene tiempo; su tiempo es valioso ahora. Sus amigos los ve solo el fin de semana, a sus padres siempre; todo el día. Cuando la verdad es que nada dura siempre..

Nos quejamos de tener. Habrá en esa navidad y otras quienes estarán felices (y seguro pensaremos que menos que nosotros) de tan solo tener un vaso de leche acompañado con un pequeño chocolate guardado cuidadosamente en el bolsillo, como emulando ese chocolate navideño liquido del que muchos hablan. Quizá si tienen suerte llevaran en su ropa, un tanto sucia, algo de verde y algo de rojo. Porque también es importante decorar, no es verdad?

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Se mantuvo la esencia de lo que escribí en ese entonces; felizmente para mi, siento y veo que en algo he mejorado en mi redacción. El último párrafo lo cambié casi todo; el original decia así:

"Ya para estos jóvenes de más de década y media va dirigido, no un simple mensaje, sino una dura reflexión de “navidad; época de amar..” .."

Me gustaría tener esa esperanza ciega de la que hablaba en ese entonces; sin embargo hay cosas que se pierden pero otras que se ganan con los años. (Tengo que, y quiero decirlo).

Lo que sí no cambia es la misma oportunidad que se nos abre cada día prácticamente; de hacer el bien, sin mirar a quien como bien se dice; y también de hacerlo sin testigos, sin necesidad de trofeos o fotos donde etiquetarse.

Es sólo ayudar.

A propósito: Personas buenas.

He querido colgar esto hace tiempo, se me fue pasando para variar. Estaba en una de esas cartulinas con oraciones que dan en los velorios; y que usualmente no leo. Esta me gustó mucho. La sentí como una petición sincera e inteligente. Fue escrito por alguien que aprecié de niño, pero conocí poco sinceramente, pero que (por lo que aprecié en su entorno) cultivó cariño profundo en muchas otras personas:

“Mi Señor, ayudame a decir la verdad delante de los fuertes;
Y a no decir mentiras para generarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna no me quites la razón.
Si me das éxito no me quites la humildad.
Si me das humildad no me quites la dignidad.
Enséñame a querer a la gente como a mí mismo.
No me dejes caer en el orgullo sin triunfo,
ni en la desesperación si fracaso.”

Escrito por Tío Cesar “Kutty” – (una persona que valió mucho).

Personas buenas, hay; y pocas. Cuesta encontrarlas nomás.